Estos demonios están locos, locos, locos...

Qué guapos Manu y África!!!


Era la noche de Sant Antoni: noche de hogueras, vino, sobrasada, botifarrones, demonios, conjuros, fiesta, fiesta, fiesta...

Nuestra fantástica más internacional, Vanesa Doddi, planeó todo el crimen. Sentó al Demonio Lametones en su trono, con su tierno hijito, el Diablito Lametoncitos... Su cómplice, Llorenç Pitja, la ayudó a colocar a padre e hijo sobre los troncos que los devolverían a su imperio infernal.

Jolines! Ninguno de ellos está tocando el suelo! Eso sí que es levitar... de alegría!!!
Que el Demonio regrese a sus dominios infernales es una fiesta. Por eso bailamos con el mismísimo diablo. Y los Xeremiers (los músicos) armaron tanto jaleo que se los llevó la policía. Ahí van, en el maletero del coche policial. En los asientos iban los otros veinticinco detenidos.

¿En qué ciudad o pueblo del mundo acercan a los músicos a la fiesta en el coche de la poli? En Vilafranca de Bonany!!!


Poco más tarde, el padre Demonio y el niño Diablito disfrutaban de lo lindo, ardiendo entre las llamas de la hoguera que con tanto cariño les habíamos preparado.


Que los Fantásticos somos diabólicos no lo puede negar nadie. Y el más diabólico todos sabemos muy bien quién es: el angelical Biel! Tan camaleónico y fiestero él... Nunca sabes a ciencia cierta de qué se ha disfrazado, porque cualquier cosa le sirve...



En fin. Nos encanta lo diabólico. Todos tenemos algo de demonio, ¿no? Y ¿de qué sirve tener sentido del ridículo? Disfruto de ver cómo nuestros amigos son capaces de dejar la vergüenza en la puerta de nuestro santuario, y disfrutar a tope. Y es evidente que, como dijo cierto genio llamado Alex de la Iglesia, cuando pierdes la vergüenza te conviertes en algo fantástico...








¿Acaso había estado nunca Amy Winehouse tan guapa? Y otra cosa: NOSOTROS TENEMOS A FABIOLA LINARES, que baila como una diosa y canta mucho mejor!!!